Por qué debemos cuidar nuestro logo e imagen corporativa

imagen-corporativaDentro de una empresa, tras años de trabajo y búsqueda de la excelencia, la imagen corporativa o imagen de marca es uno de los principales activos con que cuenta la corporación. Su valor económico puede llegar a ser incluso más elevado que el de los bienes muebles e inmuebles que se posean.

El ser humano tiende a dejarse llevar por el impacto visual en un porcentaje muy alto, por lo que debemos esforzarnos porque nuestra imagen corporativa refleje exactamente la filosofía de nuestra empresa o negocio. La imagen de marca debe ser proyectada por todos los estamentos de la empresa en cada producto que ofrezcamos o cada acción que ejecutemos, ya que por medio de ella, los clientes (personas, colectivos o instituciones) nos identificarán y nos relacionarán.

Si analizamos en detalle el nivel de competencia que actualmente existe en el mercado, llegaremos a la conclusión de que es básico e innegociable dedicar presupuesto y esfuerzo a conocer en todo momento la opinión y la percepción que los clientes actuales y, más aún, los potenciales, tienen de nuestros productos y nuestra organización. Además, es esencial saber qué opinan nuestros competidores directos.

Hay que tener en cuenta que nuestra imagen corporativa es mucho más que nuestro logo. Debemos cuidar el diseño de nuestra web, las presentación de facturas y escritos… y en general todos los ámbitos por los que se mueva la empresa.

¿QUÉ VENTAJAS OFRECE TENER UNA BUENA IMAGEN CORPORATIVA?

  • Da continuidad y éxito a nivel estratégico, situándonos por delante de nuestros competidores.
  • Los profesionales mejor cualificados querrán trabajar con nosotros.
  • Los proveedores facilitarán al máximo las condiciones comerciales para poder relacionarse con nuestra empresa.
  • Posicionarse en el mercado, distinguiéndonos de la competencia y ayudando a los clientes a reconocernos.
  • Siempre será un incentivo de cara a la venta y, simultáneamente, atraerá a los posibles inversores, lo que nos permitirá crecer.
  • Nuestro producto se venderá con mayor facilidad, puesto que transmitimos dos valores muy valorados hoy día: seguridad y confianza.

En definitiva: debemos ser conscientes del “peso específico” y nivel de asentamiento e introducción en el mercado que poseen nuestro logotipo e imagen de marca, que no son otra cosa que la reputación con que cuenta nuestra empresa.